Cada
persona vive una mitología propia, una trama interior que actúa
en ella cada día. Lo sepamos o no, esta mitología tiene
un peso decisivo en lo que vemos, sentimos, pensamos y hacemos.
Personalmente considero que podemos conducir-nos
con mayor plenitud conociendo esta trama sutil y poderosa; en las palabras
de C. G. Jung; “aquello con lo cual no estamos conscientemente
en contacto nos ocurre como destino”.
Por ello en este espacio sumaremos distintos “rituales”
(visualizaciones creativas, meditaciones, ejercicios de dinámica
mental) que nos ayuden a emprender este viaje hacia nosotros mismos.
Cecilia Giovanetti
NUESTRO
CHAMÁN INTERIOR
Una de las maneras de evocar nuestra sabiduría profunda y nuestras
mejores posibilidades consiste en cultivar el “Chamán Interior”.
Un Chamán es un guía, un líder espiritual, un curador,
el técnico de lo sagrado de las culturas tribales.
Cultivar
al Guía interior implica practicar la habilidad de transformarnos
en un agente pensante de nuestra propia realidad, historia, biografía.
El Chamán interior tiene varias responsabilidades; una de ellas
es la de mantener un canal de comunicación entre nuestros distintos
planos de consciencia.
Ritual Personal.
Encuentro con Nuestro Chamán Interior
El siguiente ritual personal nos permitirá conocer a nuestro/s
Chamán Interior o Guía. Las instrucciones están
dispuestas como para que otra persona nos las lea, para que podamos
grabarlas, o para que memoricemos la estructura de la visualización
para conducirnos a través del ritual. Igual que con el resto
de los ejercicios propuestos, tenemos la libertad de modificarlas para
hacerlas más útiles y apropias a nuestras necesidades.
Cuando
nos encontremos con el Chamán Interior – ya sea bajo la
forma de un anciano sabio, de la Tierra Madre, de un líder conocido,
de una sacerdotisa celta, de Jesús, de Confucio o de la imagen
que surja en nuestras consciencias - será un momento importante
en nuestras vidas. Es probable que el aspecto de nuestra Chamán
interior nos sugiera una conexión espiritual, quizás a
través de un clima ceremonial, de objetos rituales o de la sensación
de una luz que nos rodea. Tendremos una sensación de seguridad
y bienestar que trascenderá lo común. Empecemos por encontrar
una posición cómoda, sentada o reclinada.
Comencemos
a respirar pausada y profundamente. Ahora vamos a relajarnos con mucha
comodidad. Comencemos a aliviar toda tensión de nuestro cuerpo.
Vamos a recordar a personas que nos hayan servido como modelos inspiradores,
tales como buenos profesores, amigos inteligentes, lideres talentoso.
Tendremos que concentrarnos en uno o dos de ellos. Consideremos las
cualidades que hicieron de esos individuos modelos importantes para
nosotros.
Ahora, vamos a profundizar la apreciación de esas figuras y mientras
buscamos nuestras propias vulnerabilidades, vamos a descubrir por qué
necesitamos recibir instrucción y protección de nuestro
guía. Tendremos que afirmar nuestra resolución de realizar
este viaje hasta los lugares de nosotros mismos que por lo general quedan
ocultos a nuestra conciencia. Los esfuerzos que aquí hagamos
nos otorgan el derecho a acceder a una sabiduría profunda.
Imaginaremos que nos hacemos muy pequeños. Notaremos que quedamos
parados sobre nuestro estomago. No nos importarán las leyes de
la física con respecto a la altura, velocidad, gravedad, la presencia
de la luz en lugares que tienen sombrea, o nuestra capacidad de existir
bajo dos formas simultáneamente. Ahora vamos a inspirar tres
veces y comenzaremos a sentir que nos hacemos cada vez más pequeños
hasta que quedamos parados sobre el estomago. Comencemos a sentirnos
más pequeños y más y más pequeños.
Tratemos de imaginarnos cerca del ombligo, ya que esta es una entrada
mágica a nuestro Mundo Interior. Imaginemos que trepamos y nos
internamos en nuestro cuerpo a través del ombligo.
Ahora nos encontramos en una realidad atemporal y de ensueño.
Todo está a oscuras mientras tanteamos nuestro camino y nos damos
fuerzas para subir y bajar por una senda que nos resulta extrañamente
familiar. Notemos nuestras sensaciones en esta nueva realidad. Vamos
a respirar profundamente durante todo el proceso mientras nos sentimos
cada vez más cómodos en este lugar.
Seguiremos avanzando por un rato. Estamos completamente a solas, profundamente
conscientes de nuestra vulnerabilidad, necesidades y esperanzas. Sin
saber como, vemos que hemos llegado a un monumento y en él están
escritos las convicciones y los mandatos con los que hemos vivido. Vamos
a leer una o dos de estas frases, y a reconocer que fueron nuestros
mandamientos. Tomemos tiempo para considerarlos.
Tendremos que tomar coraje, ya que vamos a internarnos aun más
profundamente en nuestro ser. Estos desafíos nos hacen merecedores
de la guía que buscamos. Seguimos nuestro recorrido acercándonos
al valle de nuestra juventud. Tenemos gran percepción de lo que
vemos y escuchamos y sentimos compasión al revivir el mundo emocional
de nuestra infancia. Sin vacilar, consideremos los sentimientos que
surgen, no importa su color. No juzguemos o desaprobemos nada, ya que
nuestra tarea consiste en afirmar nuestro vigor por haber sobrevivido.
Ahora seguimos nuestro camino, lentamente y paso a paso, hasta que llegamos
a un claro rodeado por una vegetación exuberante. Al final, las
ramas de grandes arboles se tocan formando un arco. Sabemos que al otro
lado de ese arco está el paraje sagrado de nuestro Chamán
Interior. Puede tratarse de la cima de una montaña, de un desierto,
de un templo o de un bosque. Vamos a caminar hacia los árboles
y a notar la forma de los pilares del arco que nos conduce al sitio
habitado por nuestro Chamán Interior. Ahora crucemos el arco
y esperemos.
Respetuosamente, vamos a seguir caminando para saludar a nuestro Guía.
Tendremos que hacer uso de nuestros sentidos para descubrir detalles
del aspecto y del temperamento de este maestro personal. Agradecemos
a nuestro Chamán interior por haber venido a saludarnos. Vamos
a utilizar palabras, gestos o una comunicación intuitiva silenciosa.
Tendremos que reconocer el afecto infinito y la confianza que el Chamán
siente por nuestro valor. Un silencio profundo nos inunda mientras observamos
a nuestro Chamán y nuestro Chamán nos observa.
Podremos formularle cualquier pregunta importante sobre nuestra vida.
No es de sorprender que recibamos una respuesta inesperada. Ahora preguntemos
sobre nuestro ritual de retorno. Es preciso que tengamos la posibilidad
de visitar a nuestro Chamán cuando lo necesitemos. Nos explicara
el ritual de retorno de la manera en que mejor podamos comprenderlo,
quizás por medio de palabras, de movimientos o de fantasías.
Debemos recordar que aquí no se aplican las leyes de la física.
Es probable que nos diga que tenemos que retorno
Por medio de la visualización de los caminos que acabo de tomar,
a través de un sonido, de un movimiento visualizado con la repetición
de unas pocas palabras.
Ahora es tiempo de volver a la realidad cotidiana. Demostremos respeto
al iniciar la partida. Volveremos a nuestro modo. Quizás volvamos
al valle de nuestra niñez, al monumento y saliendo por el ombligo,
quizás tomemos otra ruta. Retornemos ahora. Las próximas
tres inspiraciones nos irán acercando a la realidad cotidiana.
Al llegar al estado consciente, nos desperezamos lentamente, nos estiramos
y abrimos a nuestro propio ritmo los ojos.
Resulta particularmente útil registrar estas experiencias en
un diario, describiendo por ejemplo el método que utilizaremos
par ala próxima visita.
Adaptación
sobre una visualización extraída de; Mitología
Personal. Stanley Krippner – David Feinstein. Ed. Planeta.